Casi siempre se trabaja con los niños con necesidades educativas especiales (n.e.e.) en los colegios o consultas privadas realizando en el colegio lo que se llama adaptaciones curriculares significativas y adaptaciones curriculares no significativas y en consulta utilizando programas de intervención que respondan  a las necesidades específicas que se presenta. Este trabajo suele estar incompleto si se lleva a cabo de esta forma debido al no abordaje de la familia.
Es importante que los padres de niños con n.e.e. aprendan  estrategias para manejar el comportamiento de sus hijos, ejemplo de estas estrategias están descritas en los siguientes links:
http://psicologosbonnet.wordpress.com/2010/11/30/estrategias-para-trabajar-con-el-nino-con-tda-h/
http://psicologosbonnet.wordpress.com/2011/05/03/el-contrato-psicologico-tecnica-para-aumentar-la-frecuencia-de-conductas-positivas/
http://psicologosbonnet.wordpress.com/2011/05/02/tecnicas-para-aumentar-la-frecuencia-de-conductas-economia-de-fichas-programa-de-puntos/
Ahora bien,  dichas estrategias no dejan de estar encaminadas a mejorar el comportamiento, el estado de ánimo y la autoestima del niño. Mi reflexión  es la siguiente: ¿dónde queda lo que siente el padre?, dónde queda la frustración del padre que cada día ve a su hijo con el mismo problema?
Si en terapia o en el colegio no trabajamos con este aspecto nuestra intervención quedará incompleta.  La frustración de los padres se traducirá en malas formas y malos estilos educativos a la hora de afrontar la problemática vivida con el niño con n.e.e.
Llevemos a cabo intervenciones integrales, teniendo en cuenta no sólo al niño sino también a toda la familia y veremos mejores resultados.
Saludos,
Héctor
www.psicologosbonnet.es