Es muy importante enseñar a modular y controlar los sentimientos propios en una forma adecuada en la edad infantil, esto constituye una sensación de control interno, aspecto fundamental en el desarrollo emocional. Para solucionar cualquier problema el niño debe aprender a tener control sobre sus miedos, temores y angustia, esto le permitirá encontrar estrategias diferentes para enfrentar los pequeños problemas y poner a funcionar todos sus recursos internos.La mayoría de los problemas emocionales de los niños de hoy (pequeños y mayores) se debe a reacciones de ira y agresividad. Por lo tanto, los padres tienen el deber de ayudarles a identificar y manejar estas reacciones.


PARA FOMENTARLO EN SU HIJO

– Enseñe al niño a identificar y reconocer sus estados emocionales; este es el primer paso para el control emocional. Escoja una emoción, por ejemplo el enojo. Invítelo a pensar en cómo reacciona cuando se molesta, qué actitudes de los demás o del medio le provocan rabia, así como qué le permite ganar un poco de calma.
– Muestre al niño los beneficios de pensar antes de actuar, por ejemplo puede contar de uno a diez o respirar profundamente antes de explotar.
– Controle sus propias emociones, recuerde que el niño aprende más de lo que ve que de lo que oye.
– Acuerde con el niño que cuando él se encuentre fuera de casillas,, se retire a un lugar neutral hasta que logre calmarse.
– Una de las alternativas más claras en la pelea o la discusión la constituye la negociación. A través de ella los niños aprenden a no sentirse derrotados ni a desplegar su ira cuando se les lleva la contraria, sino aprendan a ceder algo a cambio de otra cosa que deseen o a esperar un tiempo para así ganar algo mejor, es decir, sustituyen la reacción agresiva por una analítica.
– Muestre al niño las consecuencias de un actuar impulsivo sobre los demás, pero también sobre sí mismo: después de herir a alguien porgue se ha perdido la calma uno se siente
avergonzado y con culpa.
– Enfatice la importancia de las disculpas cuando el niño ofenda o hiera a los demás por haber perdido el control.
– Pídale que repita varias veces frases como: no daré patadas cuando me hagan enojar; no me tiraré al piso cuando no me den lo que quiero.
– Establezca, reglas y límites: los niños las necesitan para manejar su comportamiento, desarrollar un sistema interno de organización y para poder ver los resultados de los sucesos de la vida.
– Dejar que los niños hagan más cosas por su propia cuenta, Esto refuerza. su sensación interna de controlar la capacidad de comprender, integrar y responder con efectividad a las circunstancias que se le presenten.
– Permitir a los niños tomar decisiones y asumir las consecuencias de éstas.
Referencia: INTELIGENCIA EMOCIONAL Aprendiendo y creciendo juntos, Tomo 1, KEY MASTER SISTEMS
 
Saludos,
Héctor Peraza Díaz
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