La tristeza es la emoción que nos ayuda a llorar las pérdidas, literalmente nos limpia del dolor que nos ocasiona la ausencia de algo o alguien importante. Los cambios químicos que tienen lugar cuando estamos tristes ayudan a nuestro cerebro a descargar la pena y el dolor, y de este modo nos preparamos para una nueva vida. Sólo a través de la tristeza nos relajamos y podemos conocer nuevas personas y conectarnos otra vez con la vida.
A veces llorar es tan natural y tan necesario como respirar; no llorar no le hace a usted más fuerte, sino más rígido. Si sabe llorar y aliviar su pena, entonces es capaz de enfrentar cualquier problema.
Se descubrió que cuando una persona llora, su cuerpo libera sustancias químicas derivadas de la endorfina que bloquean los receptores del dolor o sufrimiento y producen una anestesia curativa incluso en los momentos más angustiosos desencadenados por las pérdidas. Éstas sustancias químicas, que incluso se hallan presentes en las lágrimas, están muy relacionadas con la morfina y son tan poderosas como ella.
CÓMO AYUDAR A LOS NIÑOS A SENTIRSE CÓMODOS CON LA TRISTEZA:
La tristeza sigue su propio curso sin necesidad de ayuda. Todo lo que deberíamos hacer cuando estamos con un niño que llora es estar con él y calmarnos; algunas veces él deseará apretarse contra nosotros y que lo abracemos, otras mantenerse distante.
Se le puede dar permiso:”Oye, llorar hace bien”, “Es muy triste lo que pasa con el abuelo”, “Yo también estoy triste”. Se le puede dar una explicación si está confundido “Toni era un buen amigo, se merece que te sientas triste por él”, “A veces es horrible llorar, ¿verdad?”.
Saludos,
Maite