Muchas personas a nuestro alrededor sufren de estados de ánimo depresivos. Según la Organización Mundial de la Salud la depresión es la principal causa de discapacidad. Casi siempre existen historias que justifican dichos estados depresivos, unas con más peso que otras (separaciones, divorcios, muertes, enfermedades, discusiones…) dichas historias sirven para que las personas le den sentido a lo que sienten.

Es muy fácil caer en la tentación de aconsejar cuando nos vienen a consulta o cuando nos piden ayuda como amigos. Desde mi punto de vista, es más recomendable en un primer momento el intentar empatizar con la emoción que siente en ese momento la persona y brindarle todo nuestro apoyo. Un ejemplo muy típico que se observa a diario es el del amigo/a que se acerca y le dice a la persona afectado: “No pasa nada, ya verás que esto pasa pronto” o “Esto me sucedió a mí y mírame aquí” o “No es para tanto, sólo es una chica/o”.

terapia infantil, terapia adultos, terapia de pareja

A continuación describo brevemente por qué no se debe hacer de soporte emocional de esa forma:

  • Un consejo no servirá de nada si no se está predispuesto a escucharlo y para ello se necesita sentir que quien lo da está inmerso en la situación. Por tanto no se trata tanto de entender lo sucedido sino de empatizar con lo sentido.
  • Debemos de educarnos emocionalmente, aprender a respetar la presencia de emociones negativas, si estamos dando apoyo constante a la persona, no le permitimos aprender a vivir y controlar sus emociones.
  • El ser un apoyo es bueno siempre y cuando no se incapacite a la persona que sufre. Es de todos bien sabido los casos de personas discapacitadas que llevan una vida feliz y plena. Esto no es por un milagro, ni por los genes es más bien debido a que dichas personas han sido educadas emocionalmente de manera tal que sus discapacidades se circunscriben sólo al hecho físico o psíquico pero no emocional.

Por tanto, estemos presente de forma respetuosa y de esta forma ofreceremos un soporte más humano y válido.
Recomiendo la lectura del libro del creador del Análisis Transaccional Eric Berne “Juegos en los que participamos” de la editorial DIANA para comprender las diferentes dinámicas que se dan lugar en situaciones de la vida diaria.
Saludos,
Héctor Peraza Díaz
www.psicologosbonnet.es