Todos los aficionados a los derbis de fútbol hemos visto como dos de los mejores equipos del mundo han dado una imagen nada positiva de deportividad.
Creo que personas como los entrenadores de equipos de fútbol tan importantes como los del Barcelona y el Real Madrid deben de tener un trabajo interior que les haga dar una imagen positiva del deporte que representan, de lo contrario los partidos terminan siendo un juego de niños maleducados, donde no hay autocontrol, se vive el momento y se proclaman a cuatro voces insultos y agravios de todo tipo.
Tal vez tenemos que ser autocríticos y aceptar que Guardiolas y Maorinhos son creados por nosotros mismos por la necesidad que tenemos de mostrar esa parte negativa que como ser humano no podemos sacar en nuestro día a día de manera adecuada por miedo a lo que puede pasar.
Nos sorprendemos cuando miramos los índices de maltrato, de fracaso escolar, de delincuencia juvenil. Sin embargo, no nos sorprendemos con las situaciones de violencia en el deporte, que son como gotas de agua que van sumando y sumando, llegando a ser malos ejemplos de conducta para quienes lo ven.
Saludos,
Héctor Peraza Díaz