«Ayúdame a concentrarme».Por favor, ayúdame a través del sentido del «tacto». Necesito
    «contacto» y movimiento corporal.»Necesito saber qué viene después».Por favor, dame un ambiente estructurado donde haya una rutina
    establecida. Avísame con anticipación si va a haber algún
    cambio.»Espera, todavía estoy pensando».
    Por favor, déjame ir a mi ritmo. Si me apuras me confundo y me
    trastorno.»Estoy atascado, no puedo hacerlo».
    Por favor, ofréceme opciones para la solución de los problemas.
    Necesito conocer las desviaciones cuando el camino está
    obstruido.»¿Está bien?¡Necesito saberlo ahora!».
    Por favor, dame información abundante e inmediata sobre cómo lo
    hago.»No lo olvide, en primer lugar, no lo oí «.
    Por favor, dame instrucciones, una a una y pídeme que te repita lo que creo que me dijiste.»¿Terminé ya?».
    Por favor, asígname periodos de trabajo cortos, con metas a corto
    plazo.»¿Qué?».
    Por favor, no me digas «ya te lo he dicho». Dímelo otra vez, con otras palabras. Dame una señal. Dibújame un símbolo. «Ya lo sé, seguro que lo he hecho mal, ¿verdad?».
    Por favor, felicítame por las pequeñas aproximaciones al éxito.
    Prémiame por el auto-mejoramiento y no sólo por la perfección.»Pero, ¿Por qué me gritas siempre?».
    Por favor, «píllame» haciendo algo bueno y felicítame por mi conducta positiva. Recuérdame (y acuérdate) de mis cualidades cuando tenga un mal día.
    FUENTE: http://www.dracaroline.com/2010/07/derechos-del-nino-con-deficit-de.html
    Héctor Peraza Díaz
    www.psicologosbonnet.es