Hoy en día es difícil de gestionar la educación de nuestros hijos, en caso de que notemos que estamos ante un patrón de conducta en la cual el niño no respeta órdenes, se muestra desafiante, negativista, desobediente y hostil, no respetando la figura de los adultos, podemos sospechar que estamos ante un TND. Estos síntomas tienen que tener una duración de más de seis meses y aplicarse a un daño considerable en la familia o la escuela.
 
Es muy importante diferenciar este trastorno de lo que sería un trastorno emocional o un trastorno de conducta, es difícil porque en determinadas etapas los niños generan comportamientos que suelen ser similares a los de dicho trastorno.
 
Una característica esencial de este trastorno es que los síntomas comienzan antes de la edad de 8 años, aunque a veces pueden llegar a surgir a los 10 años de edad. Cuando el trastorno aparece los síntomas tardan meses y a veces años en expresarse completamente.
 
Suele suceder que cuando se le llama la atención a los niños con TND, estos no reconocen que su comportamiento tiene unas consecuencias negativas, estos no comprenden por qué se les llama la atención o por qué se les castiga.
 
También solemos encontrar una comorbilidad alta del trastorno con el déficit de atención con hiperactividad, los trastornos de ansiedad y los trastornos del estado de ánimo. Todo esto se tiene que tener en cuenta a la hora de llevar a cabo una intervención si queremos obtener resultados positivos.
 
Como terapia basada en la evidencia para este tipo de trastorno está la terapia de conducta, terapia familiar y en los casos donde haya comorbilidad con el TDAH se recomienda medicación con metilfenidato, debiéndose realizar una buena evaluación previa para una posterior intervención, teniendo en cuenta la familia, el colegio y al niño.
 
Saludos,
Maite
www.psicologosobonnet.es