Albert Ellis, psicólogo de los años 50, delimitó 10 de estas convicciones que todos poseemos en mayor o menor medida. Ellis las llamó «irracionales» ya que, según él, no responden a una lógica ni son objetivas. En efecto, tomadas al pie de la letra, nadie realmente «necesita» ser amado para sobrevivir, ni «necesita» ser competente para tener la autoestima alta.

Puntúa del cero al diez en función de la credibilidad que consideres de cada idea irracional (cero desacuerdo, diez acuerdo):
1. Es necesario para un ser humano ser querido y aceptado por todo el mundo
2. Uno tiene que ser muy competente y saber resolverlo todo si quiere considerarse necesario y útil
3. Hay gente mala y despreciable que debe de recibir su merecido
4. Es horrible que las cosas no salgan de la misma forma que a uno le gustaría
5. La desgracia humana es debida a causas externas y la gente no tiene ninguna o muy pocas posibilidades de controlar sus disgustos y trastornos
6. Si algo es o puede ser peligroso o atemorizante, hay que preocuparse mucho al respecto y recrearse constantemente en la posibilidad de que ocurra
7. Es más fácil evitar que hacer frente a algunas dificultades o responsabilidades personales
8. Siempre se necesita de alguien más fuerte que uno mismo en quien poder confiar
9. Un suceso pasado es un importante determinante de la conducta presente, porque si algo nos afectó mucho, continuará afectándonos indefinidamente
10. Uno debe de estar permanentemente preocupado por los problemas de los demás
Pero dado que no somos máquinas y que, por suerte o por desgracia, amamos, odiamos, estamos tristes y somos felices, no se puede pedir a nadie que no posea estas ideas, por lo menos en algún grado. Por lo tanto, se debe traducir la teoría de Ellis en lo siguiente: todos poseemos estas ideas en algún grado; la cantidad es la que condicionaría la irracionalidad de las ideas.
Héctor Peraza Díaz
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