La hipocondría se encuentra clasificada por el Sistema de Clasificación de las Enfermedades Mentales (DSM-IV-R) dentro de los trastornos somatoformes, aunque habría que reconocer que más bien es un problema de ansiedad. Este trastorno presenta diversos orígenes: conductuales (se va a la hipocondría como un problema de ansiedad en el que los estímulos son de carácter interno), cognitivos (la hipocondría sería el resultado de la interpretación errónea de las sensaciones corporales normales), además se habla hoy en día de la teoría del estilo somático amplificador  (no es más que la interpretación de la hipocondría como una alteración perceptiva).
Cuando una persona presenta un trastorno de tipo hipocondríaco la terapia de elección más recomendada es la terapia  cognitivo conductual. Con el paciente tratamos de descondicionar los estímulos de la respuesta de ansiedad. La principal estrategia es la exposición en vivo con prevención de respuesta, también se utiliza la discusión cognitiva (el objetivo de esta terapia es diferente de la de otros trastornos aquí se trata solamente de poner los pensamientos en duda) y el uso de experimentos conductuales como puente para la prevención y la exposición.
La duración del tratamiento suele estar muy relacionado con el grado de deterioro. No suelen ser terapias cortas en el tiempo. En caso de presentar dicho trastorno y desear controlarlo le recomendamos que se ponga en manos de un profesional y que la terapia que lleve a cabo sea la cognitivo conductual. Con esto logrará obtener resultados.
Saludos,

Héctor Peraza Díaz
www.psicologosbonnet.es