A lo largo de la vida en las rupturas o crisis se puede llegar a experimenta un sentimiento que es el responsable directo de un malestar continuo, ese sentimiento es la culpabilidad.
Por ejemplo, se produce un divorcio en una relación de más de veinte años, una de las partes experimenta sentimientos de culpabilidad al pensar: “pude haber evitado lo sucedido”. Todo esto sucede a pesar de que la persona en cuestión no tenía en el momento en que ocurre la situación la solución que ahora se auto-exige.

psicologos murcia

Estos sentimientos de culpabilidad no entienden de autoestima sana, atacan sea cual sea su nivel. Por supuesto que el daño es mayor cuando la autoestima del individuo se encuentra de antemano debilitada.
¿Cuál es la dinámica que hace a algunas personas sentirse culpables cuando en realidad no lo son?
Creo que la respuesta está relacionada con el grado de control que tengamos sobre las situaciones que acontecen a nuestro alrededor. Es decir, si tenemos control sobre lo que ha ocurrido y no lo llevamos a cabo, por ejemplo: “mi esposa me ha abandonado porque no le dedico tiempo a la relación”, en este caso posiblemente la persona sienta culpa fundada en el hecho real de que la relación se ha terminado por no dedicarle tiempo a su pareja, por tanto al sentimiento de tristeza por la pérdida se le junta el sentimiento de culpabilidad fundada, debido a que aún teniendo control sobre la situación no hizo nada para cambiarla.
Sin embargo, en gran parte de ocasiones las personas experimentan culpabilidad sin tener control sobre las circunstancias que ocurren, por ejemplo: “mi mujer se ha separado de mí porque ha conocido a otro hombre y se ha enamorado de él”, en este caso la persona sentirá tristeza por el abandono, por la separación, pero no tiene porque experimentar sentimientos de culpabilidad ya que la situación no estaba bajo control suyo; sin embargo, gran parte de personas lo experimentan.
¿De qué nos sirve esa culpabilidad?

  • Permite a la persona no buscar soluciones, se queda como esta.
  • La persona logra llamar la atención de los que le rodean, así se siente protegida o acompañada.
  • No se plantean nuevos retos, ya que todo sigue tal cual.
  • Puede la culpabilidad estar relacionada con principios morales que me hacen sentir superior o al menos responsable de mi vida y de la sociedad, aunque sea de manera errónea claro está.
  • Se llega a manipular las situaciones y a las personas con fines de diversa índole.

¿Qué se puede hacer para controlar ese sentimiento de culpabilidad?

  • Como punto de partido se debe respetar la propia vida, con sus decisiones, y sus voluntades. Las personas que experimentan culpabilidad piensan más por miedo a lo que piensen los otros, no valoran sus criterios, más bien se dejan llevar por el miedo de lo que los demás puedan pensar si se encuentran bien y tranquilos consigo mismo tras dichas las situaciones de ruptura o crisis.
  • Saber diferenciar el dolor por la pérdida de la responsabilidad que uno tenga en lo ocurrido. Gran parte del tiempo que las personas se sienten tristes piensan en por qué están de esa manera, llegando a buscar respuestas tontas a preguntas inteligentes. Es decir, llegan a confundirse con lo ocurrido, intentando explicar su estado de ánimo en función de la información que vaya saliendo a la luz. Al estar «de bajón» nuestra mente nos juega malas pasadas haciéndonos ver todo negativo sin más.

¿Qué hacer cuando el sentimiento de culpabilidad es real?

  1. Se debe reconocer el hecho de que sí realmente se ha cometido algún acto que no se debía haber llevado a cabo.
  2. Se le debe comentar a la persona dañada la actitud de responsabilidad ante el reconocimiento de lo ocurrido, dando a entender que reconocemos las consecuencias de lo acontecido.
  3. Se debe de hacer todo lo posible por minimizar los efectos propios de nuestros actos irresponsables.
  4. por último, hacer el firme compromiso consigo mismo de no cometer más dicho acto.

Cuando somos más honestos con nuestros sentimientos renunciamos a la necesidad de sentirnos culpables. Nataniel Branden.
Quien desee profundizar en dicho tema puede leer el libro de Nataniel Branden “El respeto hacia uno mismo” en el mismo encontrará información sobre cómo mejorar la autoestima, qué dinámicas están presentes en las personas durante las crisis que viven, qué rol juegan los mensajes de la familia en la constitución de esos esquemas mentales sobre el sí mismo…

Saludos,
Héctor
www.psicologosbonnet.es