¿Te pasan cosas desagradables a menudo? ¿sientes que siempre es por culpa de los demás?
Si piensas que las personas que te rodean son la causa de tus desgracias puede que tengas el síndrome de la atribución.
Este síndrome “rebota” tu responsabilidad de tus actos hacia los que te rodean, dándote un falso consuelo.
¿Porqué falso? Porque si crees que tu suerte depende de los demás, por lógica no hay nada que puedas hacer para mejorarla. Y eso no es así.
Tú puedes tomar el control de tu suerte.
En lugar de culpar a los demás, analiza esas situaciones desagradables que has vivido, desde la perspectiva de tu parte de responsabilidad… ¿podrías hacer algo distinto que derive en un final diferente?
¿Cuándo una persona hace un análisis real de lo que le sucede?Simplemente cuando asume su responsabilidad y reconoce sus limitaciones en la dinámica de las relaciones.
Con la ayuda de un psicólogo experto puedes visualizar los puntos en los que puedes incidir. Te ayudará a poner límites a en relaciones tóxicas.
Seguro que te darás cuenta que una parte de ti puede crecer, aprendiendo de las adversidades.
Ese crecimiento te dará aun más y mejor autoestima
La teoría de la atribución (locus de control externo) fue desarrollada por Fritz Heider en 1958. Según esta teoría al atribuir los fracasos a algo externo la persona protege su autoestima de reconocer un error o problema

